Paul English, el baterista de Willie Nelson al que le decían El Diablo, iba siempre armado y cuidaba al músico leyenda del country

Paul English, el  baterista de Willie Nelson al que le decían El Diablo, iba siempre armado y cuidaba al músico leyenda del country

Entró a la banda el mismo día en que empezó a tocar la batería en público. Era capaz de cualquier cosa para defender a su jefe y amigo y cobrar los cachets, en un mundo áspero como el de la música country. La canción que le dedicó Nelson, el día que tocó con un yeso y el otro, en el que grabó con una herida de bala.