- A los 45 años, el suizo conserva el magnetismo que lo convirtió en una leyenda y demuestra que su talento va mucho más allá de las canchas.
- Cómo construyó, junto con su socio Tony Godsick, un torneo que seduce a las grandes estrellas y a las marcas más importantes del mundo.
El efecto Federer: cómo el rey del tenis sigue ganando sin necesidad de entrar a una cancha
