- El célebre violinista dio un gran concierto en el Colón, con obras de Beethoven, Bruch y Ben-Haim,y también de los argentinos Astor Piazzolla y Alberto Ginastera.
- Para el bis, interpretó solo la “Canción de cuna”, de Brahms y se la dedicó a los niños víctimas de las guerras.
Pinchas Zukerman, el virtuoso que está más allá de la técnica y que sabe desaparecer para que se luzca la música
