- Keir Starmer se disculpó con las víctimas del financista pedófilo por haber nombrado como embajador en EE.UU. a un ex ministro involucrado en el caso.
- Pese al derrumbe de su popularidad y a la creciente presión, el jefe de gobierno afirmó que no renunciará.
El escándalo Epstein crece y acorrala al primer ministro británico, que sale a pedir disculpas
