El Papa fue sepultado, tras recorrer entre una multitud el centro de la ciudad, en la basílica de Santa María Mayor, tras los funerales en la plaza San Pedro ante 160 delegaciones mundiales y 200 mil fieles.
El último adiós al papa Francisco: lágrimas, aplausos, emoción y dolor en un funeral histórico que movilizó a 500 mil almas en las calles de Roma
